martes, 7 de julio de 2015

VÍDEO INSTITUCIONAL


El Carisma es un don, una gracia del Espíritu para el servicio de la humanidad y la Iglesia . Concretiza el seguimiento de Jesús, colaborando con la Iglesia en su misión de instaurar y realizar el reinado de Dios.
Los Marianistas recibimos este don y carisma en la persona del Beato Guillermo José Chaminade. Su vida y su misión constituyen la raíz y la fuente de nuestra identidad. La iglesia reconoció en la pasión del P. Chaminade por “recristianizar” Francia un Carisma fundacional y un aporte enriquecedor para su misión de comunicar la buena noticia de Jesús. Confirmó además su autenticidad y su validez como modelo de vida cristiana al estilo de María. La misión de María, a partir de la Encarnación, fue una dimensión esencial en la propuesta de evangelización del P. Chaminade. Ella constituye el prototipo de colaboración y participación con la Iglesia en el encargo de encarnar a Jesús, su Hijo, en cada persona a quien se anuncia el Evangelio.
El Carisma Marianista actualiza una herencia de profunda sensibilidad al Espíritu que, inspirado en María, el P. Chaminade cultivó como rasgo de su personalidad, y que la deseó e instituyó para quienes, en su tiempo y en el presente, se asociaron a su proyecto. La disponibilidad al Espíritu nos permite un énfasis distintivo en la tarea de dar a conocer a Jesús, pues expresa la unión y la alianza con María, e impregna toda la espiritualidad marianista.
  • Somos Misioneros.
  • Nos Comprometemos en Alianza con María.
  • Vivimos en Espíritu de Familia.
  • Formamos Comunidades.
  • Formamos en la Fe.
  • Servicio.
  • Justicia y Paz.
  • Amor.